Historias...
- Es increible cómo las cosas pueden cambiar tanto en tan poco tiempo... Quisiera que todo fuera como hace tres días...
Te muestras ajena a mis palabras. Sólo hay un pensamiento en tu mente, sólo una duda que necesitas confirmar, sólo una frase que quieres oír. Acomodas mi cabello con dulzura. Al fin muestras un gesto tan bello después de todo el interrogatorio. Estoy acorralado. Esta vez no tengo ninguna forma de salir. No existe una mentira que puedas creer, no existe una explicación que pueda hacer que todo se oiga más suave...
- Dime la verdad...
No vas a dejar de pronunciar esas palabras hasta que lo diga. Lo sabes, pero quieres oírlo de mis labios y lo he estado negando contra todas las pruebas.
Asiento con la cabeza y elevo una mirada de arrepentimiento, dolor, sufrimiento...
- Sí... Sí pasó todo eso...
Tu rostro se transforma de inmediato. Toda la ira con la que buscabas mi confesión se ha perdido en el segundo que la escuchaste y ahora se transforma en un agudo dolor. Agachas la cabeza y rompes a llorar con odio.
- Nunca vas a encontrar una mujer como yo! Lo hubiera dado todo por vos!
- Lo sé... Y no quiero perderte. Perdón, yo te amo.
Son las palabras que alcanzo a pronunciar en mi llanto mientras me arrodillo abrazando tus pies.
- No... Ya no...
Aún escucho cada palabra con la misma emoción... Aún veo tu rostro y siento la humedad de tus lágrimas mesclándoze con las mías. Aún recuerdo el momento en que tu corazón se rompió... En ese momento cayó todo mi orgullo. Dejé de ser el hombre que quería ser, el hombre que pretendía que todos vieran que soy... El hombre que creías que yo era... y me convertí en un fantasma.
La culpa me agobia, camino por ésta senda sin poder levantar la cabeza, sin dejar de golpearme el pecho.
Recuerdo los días en que sabía perfectamente hacia dónde iba, solo me faltaba saber el momento en que llegaría. Tenía cada paso calculado, cada movimiento, cada jugada y me sentía orgulloso de eso. Hoy no me siento dueño ni de mi propia respiración. He perdido el norte de mi navegación y soy un naúfrago agitado por las olas y el viento, sin saber hacia dónde me dirijo.
- Crees que algún día puedas perdonarme?
Fue la pregunta cuando nos despedíamos aquella noche. Me miraste con los ojos entristecidos mientras soltabas tus manos de las mías.
- No sé... Necesito tiempo.
- Cuánto tiempo?
- No sé. Un año, dos años, tal vez más... Siempre querías tener todo bajo control... Esto es algo que no puedes controlar...
Y te vi alejarte sin saber si volvería a verte ni cuándo volvería a verte.
Mi mente se transformó en una nube, no puedo recordar ni cómo llegué hasta mi cama, sólo recuerdo que no pude dormir ni una sola hora... Me pasé cada minuto de esa larga noche entre lágrimas, reprochando mi torpeza, arrepentido, esperando poder verte y suplicar tu perdón...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario